Con la finalidad de fomentar un buen clima de convivencia y educar desde edades tempranas en la resolución de conflictos, hemos implantando en todas las aulas y espacios del colegio (patios, comedor,…) el programa “Hablar hasta entenderse”. Es una metodología sencilla de aplicar para trabajar la resolución de conflictos y la educación para la paz, y tiene como objetivo principal desarrollar en los alumnos la capacidad de responder de manera adecuada a los temperamentos, estados de ánimo y las motivaciones de otras personas (inteligencia interpersonal) así como la capacidad de acceder a sus sentimientos conociendo sus fortalezas y debilidades (inteligencia intrapersonal). Hemos decidido utilizar esta metodología en contraposición a lo que tradicionalmente se lleva a cabo para resolver conflictos, que dicta que el niño pida perdón de manera sistemática y sin sentido, ya que a estas edades los niños, en la mayoría de los casos, no tienen realmente interiorizado el sentimiento de culpabilidad.

Convivencia

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En nuestro centro, cuando un conflicto tiene lugar se pone en marcha el programa que consiste en:

  1. Calmamos a los niños.
  2. Hacemos que ambos niños se escuchen mutuamente; primero preguntando al afectado qué es lo que ha ocurrido y cómo se siente, y después haciendo que el otro niño, que ha tenido la conducta no deseable, se explique con el fin de que cuente el suceso con sus propias palabras para que así sea capaz de describir cómo se ha podido sentir su compañero cuando este conflicto se ha producido (empatía). En este punto, cuando un niño habla, el otro solamente puede escuchar; como contamos con una serie de imágenes que apoyan todo el proceso, en este caso, el niño que ofrece su versión cuenta con la imagen de una boca mientras que el niño que escucha es portador de la imagen de una oreja. Después las intercambian.
  3. Buscamos soluciones. En este punto, son los propios niños los que proponen la solución/soluciones al conflicto; por ejemplo: “quiero que me haga un dibujo”, “quiero que juegue conmigo”, “quiero que me dé un beso y un abrazo”…
  4. Felicitamos a ambos por llegar a un acuerdo.

En el aula se comentarán los sucesos que han ocurrido en cualquier espacio del centro (aula, patio, comedor,…) y las soluciones a las que se han llegado.

Este programa se llevará a cabo en el rincón de las soluciones, donde se pueden colgar o realizar un libro de aula con las conductas correctas e incorrectas de convivencia. En el rincón de las soluciones encontraremos también la zona de la calma; los niños/as tendrán la oportunidad de acudir de forma individual y voluntaria en cualquier momento de la jornada escolar o por sugerencia de la maestra. La finalidad de esta zona es la de ofrecer a los niños/as un espacio donde puedan estar solos y exteriorizar y canalizar sus emociones de forma adecuada. Esta pequeña zona estará dotada de cojines para abrazar, el bote de la calma, papel que pueda romperse, folios para dibujar, lápices, pinturas, etc.

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